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Por qué es importante calcular la rentabilidad de tus trabajos

Calcular rentabilidad trabajo

Calcular la rentabilidad de los trabajos que realizamos, especialmente cuando somos emprendedores, es fundamental. Sin embargo, esto es algo que a veces pasamos por alto o dejamos a un segundo plano.

No estoy inventando nada nuevo, de hecho, esto tiene mucho de economía básica de empresa. Pero es importante que lo apliquemos. Por muchos motivos muy importantes:

Por un lado debemos ser conscientes a la hora de emprender que debemos adoptar una actitud de empresario y economista. Por otro lado, calcular la rentabilidad de nuestros trabajos nos ayuda a tomar conciencia de lo que estamos haciendo, ayudándonos a tomar las decisiones necesarias.

Creo que casi todos estamos de acuerdo en que, cuando decidimos emprender, el propósito es vivir de nuestro proyecto.
Es por ello que desde el inicio mismo del proyecto hemos de comenzar a medir los resultados, a analizar cada aspecto y, por supuesto, a calcular la rentabilidad de lo que estamos haciendo.

El primer paso, entonces, ha de ser no apegarnos a nuestro proyecto. Cierto es que probablemente se trata de nuestro sueño, de nuestras ilusiones buscando materializarse, pero debemos ser conscientes desde un inicio que si las cosas no van bien, la prioridad debe ser no arruinarnos. Dar un paso atrás para volver a tener otra oportunidad que nos permita volver a avanzar en dirección a nuestro sueño.
Si por el contrario los resultados arrojan un crecimiento, entonces tenemos que buscar aquello que ha impulsado ese crecimiento para potenciarlo y que continúe de manera exponencial. Es aquí donde entra en juego la gran importancia de medir la rentabilidad de nuestros trabajos.

Por qué medir la rentabilidad de tus trabajos y/o servicios

Porque es la manera más fiable de conocer los productos o servicios que mayor rentabilidad te ofrecen; y también detectar aquellos que te ofrecen una rentabilidad baja o nula. Es, por tanto, la mejor forma de descartar o modificar aquello que no es rentable y potenciar y mejorar lo que sí lo es.

Te invito a realizarte las siguientes preguntas:

¿Cuál es la ganancia neta que quieres obtener de tu actividad?

No al principio de tu actividad. Ya sabemos que cualquier negocio precisa de un tiempo y recorrido para poder llegar a los ingresos esperados. Me refiero a tu objetivo. Debes tenerlo muy claro desde el principio y ponerle un valor.

Déjate ayudar

Es prácticamente imposible controlar de manera profesional todos y cada uno de los aspectos de un negocio, es por ello que, en aquellos puntos en los que no tengas seguridad, seas consciente de no tener un control o no sean competencia directa de tu negocio, ¡déjate ayudar!

Déjate asesorar por los profesionales adecuados en cada uno de esos aspectos. Por experiencia te recomiendo que así lo hagas. Si no conoces la materia, deja el el ámbito fiscal y contable lo lleve un asesor fiscal, si no eres diseñador por el logo de tu empresa en manos de uno… De esta manera no solo lograrás liberar tiempo, sino que te aseguras de construir tu proyecto sobre una base sólida.

Hay gastos que, en realidad, son inversiones.

 

¡A por ello!

Construye tu marca personal alrededor de lo que te hace único

marca personal

Todos, independientemente de nuestra rama profesional somos únicos, todos poseemos una formación, unas habilidades, una experiencia y unos rasgos de identidad singulares y propios que   nos hacen diferentes, porque nadie posee el mismo.

Es prácticamente inevitable exponernos, especialmente hoy, que la presencia en internet es casi una necesidad si de negocios hablamos. Así que, ya que tenemos que exponernos como profesionales, lo mejor es hacerlo de manera consciente y eligiendo una estrategia que nos permita sacarle el máximo partido y nos permita crear una marca personal sólida e interesante.

Algo que encuentro con mucha frecuencia en gran parte de los emprendedores con los que he tenido la suerte de hablar o trabajar es que les cuesta, sobre todo en un inicio, encontrar eso que les hace diferentes a los demás, valorar sus cualidades y habilidades y confiar en ellas. Quizá porque gran parte de lo que hacen lo hacen casi por inercia y ello les lleva a restarle valor a sus acciones y también a todo su potencial.

Nuestra marca personal es lo que proyectamos de nosotros mismos y lo que los demás perciben. Y es mucho más importante de lo que a veces creemos. Es parte de nosotros, tiene que mostrar claramente y sin posibilidad de dudas lo que somos, cómo somos, cuáles son nuestros valores y cómo hacemos las cosas.

Una de las claves para lograr cualquier cosa que nos propongamos es aceptarnos y, si queremos hacer alguna modificación de lo que somos o cómo somos, pasar a la acción. Y otra de las claves radica en la seguridad en nosotros mismos, esto es lo que más confianza genera en las personas; y lejos de aparentar lo que no somos, esta seguridad en nosotros mismos consiste en aceptarnos, resaltar lo que nos hace diferentes y reconocer nuestros defectos y debilidades para trabajar sobre ellos, mejorarlos y, al mismo tiempo, reforzar y aumentar nuestra seguridad.

Los comienzos casi nunca  son fáciles y es normal sentirse perdido. En estos casos, identificar y plasmar en una papel nuestras fortalezas, debilidades y valores, puede ser de gran ayuda. Una vez bien identificadas todas esas características, conviene tratar de plasmarlo en aquello que ofrecemos (negocio, servicios, etc.).

Cada uno de nosotros es diferente y, por lo tanto, cada marca precisa de una estrategia concreta y totalmente personalizada para formarse, crecer y darse a conocer. Esto es lo que tenemos que averiguar cada uno, la que mejor nos encaja a nosotros mismo o a nuestro negocio.

Y tú, ¿sabes qué es eso que te hace diferente?

 

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Emprendedor, ¿se nace o se hace?

emprender

Muchas veces he escuchado y leído, encontrando todo tipo de opiniones y versiones, eso de si  emprendedor se nace o se hace.
Pienso que, una persona que busca para su vida seguridad y estabilidad, difícilmente puede ser emprendedora. Y por el contrario, los que ven la seguridad como algo estático y aburrido y precisan continuamente de motivaciones, más tarde o más temprano acabarán emprendiendo. En qué no lo sé, pero en algo emprenderán.

 

¿Se puede querer seguridad ya la vez querer emprender? Sí. Y no es que me contradiga, sino que las cualidades que mencionaba antes, pueden cambiarse.

A pesar de que poco a poco vamos viendo algunos cambios en la educación, al menos en mi país (Italia) y también en el que vivo (España), emprender no es algo que se fomente en las escuelas, no forma parte de la educación. Pero si salimos de las escuelas, tampoco la sociedad fomenta el emprendimiento. Vivimos en la cultura y la educación del no, de mejor pájaro en mano que cientos volando.

Pero también vemos cómo, ante una nueva crisis, porque esta no es la primera, todos estamos aquí, tratando de capear el temporal; pero si nos paramos a observar, mientras unos permanecen aterrorizados, otros se crecen y sacan partido incluso de la oportunidad más pequeña y abren camino a una nueva forma de ver la vida, dejan abierta la puerta a un fenómeno que de circunstancial cada ve tiene menos y se ha transformado en una nueva forma de actividad laboral propiciada por todos los cambios.

Aquí, como en la jungla y como dijo Darwin, no sobrevive el más fuerte, ni siquiera el más inteligente, sino el que mejor capacidad tenga para adaptarse al cambio.

Considero que cualquier emprendedor debe contar con tres aspectos básicos y fundamentales:

  1. Información
  2. Algunas cualidades personales: autodisciplina, constancia, capacidad de esfuerzo, etc.
  3. Motivación, preparación, planes de acción en línea con sus valores y objetivos claros.

Son muchos los interrogantes a los que cualquier emprendedor debe hacer frente a la hora de iniciar cualquier proyecto y lo ideal es que cuente con bases sólidas y esté bien orientado. Concienciado del gran esfuerzo que supone iniciar una actividad profesional propia y de que la clave está en la constancia.

Nadie dijo que fuera fácil. No lo es. Pero si es lo que quieres, conseguirlo merece el esfuerzo que requiere.

 

Retos de los que se inician en internet

novatos en internet

Todos hemos sido novatos en esto de internet en algún momento. Y especialmente al principio, los que comenzamos en este mundo y además estamos dispuestos a emprender y gestionar nuestra marca,  debemos enfrentarnos a algunos retos importantes.

Lo que pretendo con este post, es ayudar u orientar a esos que se inician en este  mundo que ya les avanzo es apasionante…

Términos y conceptos que son básicos

No te preocupes si te sientes perdido cada vez que escuchas términos como dominio, hosting, web, blog…

Poco a poco te irás habituando a la jerga de este mundo online y conociendo los conceptos básicos. De momento y para que no te quedes con la duda, te explico qué significan estos que te he puesto de ejemplo:

Dominio: es el nombre que identifica un sitio web.
Hosting: Servicio donde un proveedor te alquila un servidor conectado a Internet y que te permite alojar todo tipo de ficheros que para que se pueda acceder a ellos vía Internet.
Web: Espacio online en el que alojas contenidos.
Blog: Aunque en un inicio contaban con un diseño lineal, lo cierto es que ya hoy no dista mucho de lo que es una web.

El dominio, ¿elijo solo uno?, ¿varios? 

Los dominios antes tenían un coste mayor, con el tiempo, su precio ha ido bajando.

Si te lo puedes permitir, tener por ejemplo un .com y también un .es, no es mala opción.

Esto, al final, depende de las necesidades de cada uno, del propio proyecto y de las posibilidades. Es un punto más a valorar y en unas ocasiones será más conveniente que en otras.

Vale, pero, ¿cómo elijo mi dominio? 

Hace no mucho tiempo era necesario valorar las palabras clave de tu negocio y hacer la elección en base a ello. Tras los cambios que Google ha ido haciendo, esto ya no es tan relevante como lo era antes.

Lo que sí resulta muy importante es el nombre de tu marca o empresa online. Lo ideal es, que el dominio que elijas sea capaz de recoger la esencia de tu marca. Se debe tener también en cuenta que no sea un nombre demasiado largo y, si es fácil de recordar, mucho mejor.

Este es uno de esos retos complicados. No dudes en dedicarle el tiempo que sea necesario para encontrar el adecuado. Luego, es complicado el volver atrás porque los inconvenientes no son pocos.

Sé que se trata de temas muy básicos, pero lo cierto es que son preguntas que aún muchos hacen, por lo que estoy seguro y espero que sirva a algunos a diseñar sus dudas.
Y si tenéis otros retos y queréis compartirlos, intentaré ayudaros… 😉

¿Preparado/a para emprender?

emprender

Contar con las condiciones necesarias a favor es fundamental para cualquier emprendedor antes de comenzar su proyecto. ¿Y si no tiene esas condiciones a favor? Entonces hay que crearlas.

Según varios estudios, más del 90% de los proyectos a nivel profesional que se emprenden, fracasan o desaparecen antes de cumplir los 1o años de vida. La clave está en, ¿qué tienen en común todos esos proyectos o emprendedores?, ¿en qué se han equivocado? o ¿qué no han pensado o ejecutado de la manera adecuada?

Según mi experiencia, una de las claves radica en el autoconocimiento, o más bien la falta del mismo. Me explico: todos creemos conocernos a nosotros mismos, y en cierto modo así es, pero no nos conocemos a la perfección; nos conocemos muy bien dentro de los ámbitos en los que nos movemos con cierta comodidad y soltura, pero a la hora de emprender no sólo tendremos que movernos en esos ámbitos, sino también en muchos otros que no controlamos tan bien.

Más allá de la idea, del proyecto, del modelo de negocio… existe una pieza fundamental para que todo el proyecto marche: el emprendedor, TÚ.
Y antes de lanzarnos a la aventura del emprendimiento es importante saber que esto de emprender es un proceso de aprendizaje continuo y reconocer que nos queda mucho por aprender, sobre todo de nosotros mismos.

Es necesaria cierta flexibilidad que nos permita adaptarnos continuamente a todos los terrenos sobre los que vamos a tener que caminar. Este mundo es así, no siempre estará asfaltado, debemos asumirlo y estar dispuestos a trabajar en una continua búsqueda de vías o maneras que nos ayuden a superar los obstáculos que irán apareciendo a lo largo del camino.

Emprender implica salir de tu zona de confort. Seguramente esto ya lo sabes… Pero ¿has asumido que tendrás que seguir saliendo de tu zona de confort dentro de un mes, de tres, de un año?, ¿has pensado en la posibilidad de que aparezcan miedos que te puedan bloquear o paralizar?
Te facilitará mucho las cosas pensar en todo ello antes de comenzar con tu proyecto, reflexionar sobre ti mismo/a, tener claro cómo piensas afrontar todo una vez que te hayas liado la manta a la cabeza y tengas tu proyecto en marcha.
Conocer tus capacidades personales y hacer uso de ellas te permitirá no plantearte el tirar la toalla al primer obstáculo.

Por otro lado, antes de emprender debes tener un objetivo muy claro, concreto, realista y medible y que vaya en línea con tus valores. Comenzar un proyecto sin saber exactamente a qué lugar lo quieres llevar solo te hará dar vueltas sin llegar a ningún sitio.

 

Si has llegado hasta aquí, mi pregunta es, ¿estás preparado/a para emprender? 😉

Marketing para emprendedores

marketing para emprendedores

Emprendedor/a y marketing son dos conceptos íntimamente relacionados. Todos los emprendedores que deciden y tienen el valor de lanzar al mundo un negocio digital son conscientes de que precisan de un plan de marketing. Tan es así que cualquier emprendedor que se precie y se mantenga informado sólo sabe que necesita un plan de marketing, sino que además sabe a conciencia de la necesidad de que ese plan sea elaborado con mucho tiempo antes del lanzamiento de la empresa o compañía. Si aún existe algún emprendedor ajeno o reacio a esto, está perdido.

Todo comienza con un estudio

El plan de marketing comienza con un estudio. Y esto es algo muy importante, pues llevar a cabo acciones inconexas no da mucho frutos; y además, roba mucho tiempo. Y no olvidemos que el tiempo es dinero; por tanto, perder tiempo implica perder dinero. Será mejor realizar un estudio que indique las acciones y que permita orquestarlas. Leer más

Piensa en GRANDE

Piensa en GRANDE

A todos nos ha pasado en algún momento, nos dejamos arrastrar por lo fácil; nos entregamos a la corriente por comodidad, para evitar el esfuerzo de nadar… buscamos todo lo que necesitamos para mantenernos en nuestra zona de confort.

A todos nos ha pasado en algún momento que queremos o hemos pensado en hacer algo nuevo y de forma automática buscamos algún ejemplo, alguna experiencia previa similar en la que hayamos tenido éxito. Si la encontramos seguimos adelante sin ponernos muchos obstáculos; pero si no lo encontramos, comienzan a aparecer y amenazar las dudas.

Lo que solemos hacer -casi- por inercia es buscar, encontrar y ponernos excusas a nosotros mismos, convencernos de que nuestra idea no es tan buena. Tenemos una gran idea y nos empeñamos en hacerla pequeña, el miedo a lo desconocido nos incita y nos empuja a empequeñecerla. Pensamos en lo que, de llevar a cabo nuestra idea, deberemos afrontar; y la magnitud de ese deber nos envuelve, nos abruma, nos asusta… Y luego, cuando estamos a punto de abandonar la idea por culpa de ese miedo, solemos mirar alrededor… y siempre comprobamos que eso que tanto nos asusta, muchos ya lo han hecho, lo han llevado a cabo, se han atrevido y además han obtenido buenos resultados, han salido victoriosos, exitosos. Es en este preciso momento cuando aparece ese odioso sentimiento de frustración. Leer más