Si vas a emprender: Planifica y márcate objetivos ambiciosos

 

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planifica

Lanzarse a la aventura de emprender no es complicado al principio. De hecho, comenzar la marcha es lo más fácil y además nos da un chute de adrenalina. Lo difícil llega a medida que vamos avanzando…

La perseverancia es gran parte de lo que diferencia a los emprendedores que alcanzan el éxito, de los que se quedan en el camino. 

Si has decidido emprender, te doy la enhorabuena y me tomo la libertad de darte un consejo: no tengas prisa. Ya habrá momentos para prisas más adelante.

Quizá tus circunstancias no son del todo favorables… Pero si estás decidido y crees en tu proyecto, no desistas ni cedas a estas primeras presiones, al menos no en lo que a planificar el proyecto se refiere.

Qué, cómo y cuándo

Pon el foco en lo que quieres hacer. Y una vez que tengas esto bien claro, define muy bien lo que vas a hacer; seguramente el camino te llevará a jugar con otras posibilidades que a lo mejor ni siquiera has contemplado, pero es necesario definir muy lo que vas a hacer para no perderte. Y finalmente, cuando tengas claro lo que vas a hacer, es muy importante que definas cómo y cuándo lo vas a hacer.
Pon sobre la mesa todos tus recursos y herramientas y en base a ello dibuja tu proyecto. Casi con total seguridad tendrás dificultades y carencias; o al menos aspectos que precisan mejoras: ¡No los ignores! Al contrario, tenlo muy presente porque seguramente te crearán dificultades en algún momento.

Tener siempre en bien identificadas tus carencias y trabajar duro para mejorarlas es lo que te convierte en un buen emprendedor.

El camino no siempre va a ser fácil, así que te adelanto que contantancia, mucha constancia y rigor son clave para construir tu proyecto sobre una base sólida.

Márcate objetivos ambiciosos

No hay sueños pequeños. Márcate objetivos ambiciosos y procura fijar objetivos a corto, medio y largo plazo.

Te invito a preguntarte cada día, ¿dónde estoy hoy?, ¿dónde quiero estar dentro de 6 meses? y ¿adónde quiero haber llegado en 2 años?
Procura no ir nunca a la cama sin haber dado un paso que te acerque a esos lugares a los que quieres llegar.

Ser realista es necesario, pero ello no debe impedirte dejar a tu imaginación volar, ni cortarle las alas a tu ambición…
Y, sobre todo, no dejes que tus ideas se pierdan. Para evitarlo lo mejor es un papel en el que las puedas escribir una detrás de otra.

A todas esas ideas escritas en un papel o en una libreta, debes darles salida, convertirlas en TUS OBJETIVOS. Y como decía, no tengas miedo a marcarte objetivos ambiciosos, que no te abrume lo complicado que sea conseguirlos y, sobre todo, ten muy presente que ser ambicioso, en contra de lo que nos han hecho creer, no es nada malo (aunque de esto me gustaría hablar en otro post en el que me pueda extender).
Odena tus ideas en función de tus prioridades y ponles plazo para materializarlas. Sin miedos, con determinación y confianza y una buena planificación.

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